—Buenas, Buena ya llego la alegría a esta casa— Daniel entro en la casa casi como si fuera el dueño, al llegar a la sala noto que padre e hijo no tenían buena cara bajo su nivel de efusividad — espero no estar interrumpiendo.
—Está bien hermano, la discusión con mi padre termino.
—Fui a verte al hospital, no me avisaron que ya habías despertado, no sabes cómo me alegra eso, —Malcolm no se movió cuando Dani le extendió la mano, por supuesto le pareció extraño que no levantara la vista para mi