Arianne recordó la casa a la que la llevo. era pequeña y acogedora perfecta por qué nadie conocía ese lugar, era perfecto.
—¿Puedes mostrarme esos papeles?
La sirvienta torció la boca.
—No sé dónde los guardo el joven Ryan, porque un día estaban sobre el escritorio, ese día llego muy tomado y se encerró en su privado, lloraba mucho el pobrecito —dijo con pesar conmovida por el sufrimientos de Malcolm —, pero después el ordeno sus cosas no sé dónde guardaría ese documento
—Búscalo, yo iré a