El auto se detuvo, frente al enorme edificio, solo al bajar de él estaba convencido que el olor a papel y tinta lo envolvieron con nostalgia y amor, era un loco que amaba tanto su periódico. El legado de su padre, no permitiría que nunca mientras él estuviera vivo y fuera capaz, ver desmoronar ese imperio
Al verlo bajos los rayos del sol, tan erguido, elegante y arrogante, periodistas, editores, ilustradores, asistente y demás comenzaron a correr la voz de la presencia del señor Ryan
Malcolm d