Aun no podía creer que se atreviera a restregarle en la cara a Erick, que se habia entregado a Malcolm, mucho menos que le asegurara cuanto lo habia disfrutado.
Pero ya no era una niña, era una mujer que podía tomar sus propias decisiones sin tener que darle cuentas a nadie. Era una mujer oculta bajo ropa algo anticuada y quizás aniñada.
Ahora se sentia tan libre de elegir el amor por que lo merecía y porque lo tenia frente a sus ojos. era la oportunidad de empezar desde cero, enamorarse del h