Dame una oportunidad.
Volvía a meter los vestido al armario cuando su hermana entro en la habitación, alcanzo a ver un par de ellos en la cama y se asombro con tanta felicidad que se llevo las manos a cubrirse la boca, su hermana menor estaba liberándose del ropaje de monja que siempre usaba.
—Arianne, —pero al verla guardarlos bajaron las ilusiones —¿Qué pasa no piensas usar alguno?
—Si lo pensé, Malcolm me invito a cenar le dije que sí, —titubeo — pero fue en contra de mi razón, no pensé en Luci y creo que no es c