Mientras está recostada en el sofá de la casa de su madre, Alice despierta sobresaltada por un dolor agudo en un costado del vientre. Incómoda, intenta ponerse de pie, pero enseguida siente un líquido resbalar por una de sus piernas. Silvia, que está en la cocina preparando un refrigerio para su nieta, escucha el grito de su hija y corre de inmediato a ver qué ha sucedido.
—¿Qué pasó, hija? —pregunta alarmada.
—Se rompió la bolsa —revela Alice, mirando el líquido que se ha extendido por el suel