No podía haber un peor momento para que Madeline apareciera allí. Tanto fue así que Richard no logró ocultar la frustración en su mirada. Abrió la puerta del automóvil, bajó y la saludó.
—Buenos días, Madeline.
Madeline percibe la distancia que él intenta mantener, así que se acerca, lo abraza y le da un beso en los labios.
—Buenos días, Richard.
Al ver a la pareja tan cerca, Alice se siente incómoda, aunque no deja de observar a la prometida de Richard, notando lo hermosa que es. Una punzada d