Lucas
Sujeto la mano de mi esposa mientras ella lloriquea de dolor a mi lado en el auto de mis padres, mi hermana conduce a toda velocidad mientras mi padre habla con alguien por teléfono para preparar un salón de partos en nuestro hospital y mi madre está a mi lado tratando de calmar a Beatriz.
—¡Oh dios, esto duele demasiado!
Grita la mujer a mi lado dejando de respirar por un segundo, calculo el tiempo de las contracciones y parece que son mucho más cortas que hace unos minutos, eso quier