Jeremías
Entro a la oficina después de ir por café y miro al que solía ser el doctor de Lucas esperando por mí. El médico se pone en pie para ofrecerme su mano rápidamente. Correspondo su gesto curioso por lo que necesita.
—¿Sucede algo?
—Quiero que esa chica que está haciendo sus prácticas sea pasada a otro doctor — niega — no solo me cuestiono y calumnio frente a usted, sino que ahora se marcha sin decir una sola palabra de la consulta.
—¿Se marchó?
—¡Sí! — responde — creo que su madre la lla