Lucas
Conduzco lentamente hasta la casa de mi hermana y noto la emoción en los ojos de mi acompañante cuando salimos de la ciudad. Esta es la parte que más me gusta de ella. Llevarla a cualquier lugar y observarla es como si estuvieras mostrándole algo nuevo. Me pregunto qué tipo de vida tuvo hasta ahora e intento no sonreír mientras acariciando su mano.
—¿Estás nerviosa? — niega — no tienes que estarlo, Lulu es muy buena, aunque le cueste adaptarse.
—No sé si debo preguntar, pero… — me mira —