La imagen de su madre lo había dejado completamente preocupado, era obvio que Débora no estaba en sus casillas y sin duda representaba un peligro inminente para Ashley y su hijo. Con eso en mente, se subió en su auto y respiró hondo antes de marcar el número de su padre. La conversación que se avecinaba pesaba sobre sus hombros, pero era inevitable. Necesitaba desenmascarar a su madre.
Al otro lado de la línea, la voz de su padre sonó tensa, parecía no querer hablar con él, no querer escucharlo