¡Yo nunca te fui infiel!
Aquella era una frase que nunca se hubiese esperado escuchar. Es decir, desde que lo encontró en la cama con aquella otra mujer, en su mente todo estuvo bastante claro. Su esposo la había engañado, no había otra explicación para eso.
Pero entonces… ¿Por qué ahora venía y le decía eso? ¿Y por qué una parte de su ser quería creerle?
Era absurdo. La sola idea era completamente absurda.
—Vete—repitió, esta vez con menos fuerzas.
No sabía qué tipo de artimaña estaba util