Ashley recibió la notificación de Enrique, había venido a buscarla al departamento. Luego de leer el mensaje, terminó de darle las últimas indicaciones a la niñera y se despidió de su hijo.
—Vengo en un rato, cariño. No tardaré—dicho esto besó la frente del pequeño con devoción y afecto.
Un vehículo la esperaba en la entrada de su edificio. Enrique bajó del mismo y le saludó gustosamente.
—Te ves preciosa—halagó en cuanto la tuvo al frente.
Las mejillas de la mujer se tiñeron de carmesí tras