Fueron varios minutos los que Ashley duró sumida en sus pensamientos. Las últimas palabras dichas por aquel abogado seguían resonando en su confusa mente:
"Mi representado ha demandado la custodia de su hijo"
La custodia.
La CUSTODIA.
De pronto era como si Ashley hubiese comprendido la gravedad de aquel asunto y en un impulso de ira tomó la citación entre sus manos y la arrugó hasta convertirla en una bola de papel que tiró al suelo con fuerza.
—¡No! ¡No lo permitiré!—gritó a viva voz, comp