ALFA RASTUS…
La vi alejarse, persiguiéndola fue mi primer instinto.
Esa era ella.
Agnes.
¿¡O estaba viendo cosas nuevas!?
—No estás viendo cosas. Es ella y he estado tratando de decírtelo desde que entramos en la manada Piel Negra. La sentí, pero... —comenzó mi lobo, su voz esparció incredulidad por mi sistema.
—Pero pensaste que fue una casualidad —completé la declaración de mi lobo.
En verdad, después de que pasó las fronteras de la manada Piel Negra, mi lobo se agitó dentro de mí y me sentí