Vivía mi mejor vida en la cabaña que nos habían asignado a mis cachorros y a mí en la manada oculta, mientras el resto del reino daba por sentado que estábamos muertos. Por desgracia, mi mejor vida venía acompañada de ira y tristeza constantes a veces.
Me puse triste porque me di cuenta de que nadie nos estaba buscando. A nadie le importó lo suficiente como para intentar encontrarnos. Han pasado dos semanas desde que llegamos aquí según Mia-
"Aunque alguien nos busque, no nos encontrarán. La ma