Elizabeth se encontraba en su habitación molesta… habia ido a asustar a esa mujer, pero James era quien iba a visitarla… debía pensar cómo controlarlo para evitar que fuera a verlos porque según su espía pasaba varias horas con ellos.
- Tch… no, no voy a dejar que esa empleada me robe su corazón – dijo para sí misma, pero lo que más le preocupaba era el niño, porque si su miedo se hacía realidad no podía permitir que James siguiera frecuentándolo esa cafetería porque se daría cuenta de la verda