¿Por qué será que, a pesar de mi aversión inicial, Alexander logra hacerme sonreír con tanta facilidad? Cielos, la cuestión es tan complicada como las ganas que tengo de verlo de nuevo. Sin embargo, aún no tengo una respuesta clara para él.
No me ha invitado esperando una respuesta, pero la verdad es que este asunto me hace sudar. Suspiro hondo, porque tal vez sí tengo una respuesta, solo que quiero hacerle esperar un poco más para asegurarme de que es la decisión correcta.
Sin duda me gusta, y