Jamás creí que la vida me deparara momentos como estos, y menos con alguien como Alexander Rothschild. De verdad, no lo esperaba. Pero eso no significa que estuviera escrito en algún lugar y que solo sucediera. Sin embargo, no puedo dudar de que él ha despertado esa parte de mí que había dejado de lado.
Esa parte que disfrutaba experimentar y vivir emociones intensas. La que tenía altas expectativas sobre cómo sería su futuro, la persona con la que lo compartiría y los recuerdos memorables que