Capítulo 116.
La mujer estaba paralizada.
No la culpaba, los tipos que nos rodeaban sacaron sus armas para apuntarnos. Bueno, eso quería decir que no tenía que ver con asuntos lobunos.
Elevé las manos en un gesto de paz.
-Iré con ustedes - Dije lentamente. - en cuanto ellos se vayan y todos tus amigos se queden aquí conmigo.
El calvo comenzó a reír fuertemente.
-Te lo dije, no tengo interés en una mujer cualquiera y su perro. Vendrás con nosotros de todas formas, así que deja las tonterías y comenza a caminar