Capítulo 113.
Edson. (Una semana después)
En algún punto la recepcionista va a llamar a la policía.
Lo que era irónico al ser un edificio habitado únicamente por policías.
O quizá llamaría a la perrera. Eso sería más exacto.
Había desarrollado una insana rutina durante los últimos días. Dormía una o dos horas, comía cualquier cosa que se deslizara por mi garganta, llevaba a las lobas, a mi madre y a mi hermano a un sitio seguro, y luego los lobos y yo investigábamos uno de los sitios de subastas clandestinas