Olivia
—Vamos, preciosa —le hable a mi pequeña pantera.
Estaba intentando entrenarla para que Enzo no se la llevara a la jaula, pero me estaba costando, ella no es un perro.
—Muñeca, no es un perro —me dijo mi esposo desde la terraza. Llevaba toda la mañana trabajando.
Y yo aquí tratando que mi pequeña Iskra me haga caso, pero como es una cachorra lo único que quiere es jugar. Igual estaba encantada con el regalo que me dio mi esposo.
—Cariño, yo no quiero que la lleves a las jaulas —refunf