Olivia
La tensión en la sala se disipó como humo al contacto con el aire fresco.
Después de los anuncios de Enzo -primero, la eliminación de Daemon, y luego, mi embarazo -la atmósfera cambió radicalmente.
De repente, la fría formalidad se transformó en una ola de felicitaciones. Influyentes figuras de la mafia, hombres que momentos antes me miraban con una mezcla de respeto y recelo, ahora se acercaban con sonrisas casi serviciales de las cuáles no confiaba ni un poco.
Sus palabras eran halagos