Capítulo 70. El banquillo del acusado
—Lo hemos contemplado, sí —respondió Catalina antes de que Mauricio dijera algo.
— ¿Catalina, qué estás diciendo? —Inquirió Mauricio anonadado.
—No seas tímido mi amor, ¿Para qué esperar? Ellos también planean su boda, pronto todos podríamos ser una gran familia.
— ¡Hijo, nuera! Nos toca pasar —exclamó María junto al abogado.
Verónica desvió la mirada y tomó a Andrés de la mano y entraron al edificio.
Mauricio no caminó de inmediato, se quedó mirando a Catalina mientras reía con