La muerte no era algo que Tania se planteaba nuevamente, su padre era importante en su vida y no esperaba perderlo nunca.
— ¿Estas bien? — preguntó Hans mientras le veía completamente pálida en su coche.
— ¿Me puedes llevar al hospital?, intente encenderlo y siento que es imposible, no puedo, de verdad no puedo — dijo mientras sus manos temblaban y lloraba de forma descontrolada, Hans no sabía exactamente qué pasaba, pero no dudo en hacerla a un lado y abrazarla.
— Ven, calma por favor, necesit