Aquellos besos le estaban poniendo cada vez más, parecía ser que la tensión de la semana era algo que estaba a punto de dejar en otro plano.
Por más de que Hans lo intentará, se le había imposible dejar de mirarle, de no querer tocarle inclusive.
— ¡Si me detengo será algo de lo que me arrepentiré! — dijo el en un susurro, parecía ser que tener a Tania tan cercano era tan sencillo para su estabilidad, esta lograba despertar algo en el que no podía descifrar que era.
— No te he dicho que te dete