Por más vueltas que dé en esta cama no logro dormir correctamente. Me siento rebasada por emociones que se debaten entre ellas sin control alguno. Por una parte, estoy enojada con Caleb por encerrarme en contra de mi voluntad, pero por otra, estoy preocupada por las consecuencias que tendrá al darle esa paliza a su padre.
Sin embargo, después recuerdo su tranquilidad al ver mi casa quemándose, y el miedo me invade. Más al mismo tiempo, no paro de pensar en cómo me dejé llevar por la ira y deses