6. Huelga de hambre.
Era un abrazo cálido, incongruentemente reconfortante en medio del frío de la muerte que la rodeaba.
Sophie levantó la vista, sus ojos estaban nublados por las lágrimas, y se encontró con la mirada del hombre que era el responsable de su desgracia.
—Lo siento, Sophie —dijo Michael contra el oído de la joven haciéndola estremecer por su contacto mientras la sostenía — Sabía que necesitabas verlo con tus propios ojos para creerlo, él ya no está, solo te quedo yo.
……
Habían pasado tres días desd