33. Estaba vivo.
—¿Quién es, Daniel?
—Es tu prometido, Sophie. El hombre que creías muerto —confesó finalmente.
Sophie retrocedió un paso, impactada por sus palabras, en el fondo lo sabía,.había algo que hiciera que ella pudiera sentir la presencia de su prometido donde fuera, ese chico era el único que le había demostrado amor en algún momento de su vida.
—¿Cómo... cómo es posible? —balbuceó, luchando por asimilar la información, sintiendo muchas cosas que no podía describir, culpa por estar embarazada de otro