Lara se recostó en la bañadera.
Era tan grande que quedaba lugar para alguien más.
Los niños dormían, la casa estaba limpia y Dante no estaba.
No podía creer que tomara un baño así.
Sentía que se olvidaba de algo importante, pero como su vida estaba llena de incertidumbre últimamente, no lo pensó demasiado.
Con un ligero repaso de lo que tenía que hacer cuando todos los establecimientos abrieran, una hora más tarde, decidió ir primero a buscar un colegio para los niños.
Las terapias serían tod