Derek.-
Un ruido rompió el silencio en todo el lugar que terminó despertando a Derek, cuando su oído se agudizó abrió los ojos de golpe sin moverse solo escuchó con atención acostado desde el sofá, pero con la mirada fija en su habitación.
Eran gemidos, unos de placer y él los reconocía muy bien, claro no es que hubiese otra persona en su apartamento, pero podría reconocer los gemidos de Anna desde cualquier lugar y a cualquier distancia, sin hacer ruido se levantó del sofá y caminó hasta las e