Anna.-
Cuando Anna regresó a su habitación su abuelo junto a Emily la esperaba con su rostro lleno de lágrimas una gran sonrisa y chocolates en su regazo con un ramo de flores, ella quiso levantarse, pero su abuelo la detuvo.
— ¡No, mi niña! No debes hacer esfuerzos –Se acercó a la silla donde Anna estaba sentada y como pudo la abrazó.
Volvía a sentirse completa, su bubu estaba bien, una nueva oportunidad tenía Anna y no iba a desperdiciarla, le contaría todo a su abuelo, desde ahora no iban a h