Capítulo 396
Con el tiempo, ella lo olvidaría.

Mario apretó los puños e intentó sentarse por última vez, pero no tenía fuerzas. Yacía inmóvil en la cama, como un inválido.

Respiraba con dificultad y sus ojos se llenaron de lágrimas…

Lo siento, Ana, ¡lo siento mucho!

*

Un mes después, en la Villa Bosque Dorado.

Ana no había vuelto a empacar sus cosas; estaba demasiado ocupada cuidando de Emma, a veces incluso tenía que llevarla al hospital para revisiones.

Frecuentemente, pasaba por la puerta de la habitación
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Mari Velásquebuenísima pero ya qu estén juntos y que Mario se recupere y ella sepa lo que iso
Alma San Martinesta buenísima, cuándo actualizas ????
DamAy ya! siempre los dos se ponen obstáculos mutuos para estar juntos ...
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