Aquella mañana soleada y calurosa, Gael va junto a Gia a la casa de entrenamiento, donde se encuentran con May, a quien Gia había invitado con anticipación para conversar. Por supuesto lo hizo con su segunda intención y con la esperanza de que su plan fuera exitoso y no terminara en un dolor de cabeza más.
—Tu barriga está cada vez más grande. Me emociona mucho el día en que conoceré a mis sobrinos —halaga May emocionada.
—¿Tú también insistes con que serán dos? Aunque Gael me dijo que escucha