Mundo de ficçãoIniciar sessãoUna vez afuera, Ben me hace atravesar todo el pasillo, al final, hay un gran ventanal que abre y que da a las escaleras de emergencia.
—Vamos —dice.
—Erm… Preferiría quedarme, ¿sabes? Aún no termina mi turno.
—¡No me interesa el maldito turno, Arah, yo soy tu jefe!
—Sonaste un poco como Darth Vader, ya sabes “yo soy tu padre” —respondo con un tono má







