C98-¡NECESITO A BIANCA!
En el coche, camino al hospital, Bianca y Mateo iban en silencio. Ella miraba por la ventana, preocupada por su prima política, mientras él conducía concentrado, pero con la mente dividida entre la emergencia actual y la confesión que había estado a punto de hacer.
—Aurora estará bien —dijo Mateo, intentando tranquilizarla—. Las mujeres han estado dando a luz desde el principio de los tiempos.
Bianca sonrió levemente.
—Lo sé. Es solo que... no debía nacer hasta dentro de