C77-QUIERO QUE VEAS A THOMAS
AL DIA SIGUIENTE…
Bianca abrió los ojos primero. La luz del amanecer entraba por la ventana grande, gris y suave, y le caía directamente en la cara. Estaba desnuda bajo las sábanas revueltas, el cuerpo pesado, dolorido en los sitios donde él la había agarrado con fuerza, donde había dejado marcas rojas en la piel de los muslos, el cuello, las caderas.
Le dolía todo, pero no de mala manera. Era un dolor que recordaba cada segundo de la noche anterior.
Mateo dormía a