C68-TIENES QUE LUCHAR POR PAPÁ.
C68-TIENES QUE LUCHAR POR PAPÁ.
—¡Angelo Russo! ¿De rodillas en la tierra? El mundo financiero no lo creería.
Angelo se giró y frente a él estaba una mujer alta, rubia, de rasgos perfectos, vestida con ropa deportiva que no parecía pensada para ensuciarse.
Era Valentina Sforza.
Y caminaba como si el parque fuera una pasarela. Sus ojos verdes se detuvieron primero en él, con interés abierto, y luego bajaron hasta Angela.
—Oh... —sonrió—. Qué cosita tan preciosa.
Se acercó y le pellizcó suavement