C68-RUINA Y SALVACIÓN
Bianca se detuvo, mordiéndose el labio con tanta fuerza que casi se hizo sangre. No podía decirlo. No podía admitir lo que habría significado perderlo, entonces Mateo dio otro paso hacia ella, acortando la distancia entre ambos hasta que pudo sentir el calor que emanaba de su cuerpo.
—¿De lo que qué, Bianca? —preguntó en voz baja, casi un susurro—. ¿De lo que habría pasado si la bala hubiera dado unos centímetros más a la derecha? ¿Es eso lo que te preocupa?
Ella sintio el