C56- SIEMPRE FUE ÉL
Bianca entró a la mansión casi corriendo, cruzó el vestíbulo con el pecho subiendo y bajando de forma desordenada, como si el aire ya no quisiera entrarle bien en los pulmones. Dos sirvientas la vieron pasar y se quedaron inmóviles, mientras que el mayordomo dio un paso al frente por reflejo, pero se detuvo al verla así, con el cabello deshecho, los ojos húmedos y esa expresión de alguien que estaba huyendo de algo peor que un hombre, peor que una discusión, peor que un secr