C18- OJALÁ TE MUERAS.
C18- OJALÁ TE MUERAS.
La habitación del hospital privado era un estudio en blancos y grises, interrumpidos solo por el verde y rojo de los monitores que vigilaban constantes vitales.
Jimena estaba de pie junto a la cama donde yacía Alan Russo, su esposo, conectado a máquinas que monitoreaban con pitidos rítmicos una vida que apenas se aferraba al cuerpo.
Pero no había amor en la mirada de Jimena, solo una observación fría, calculadora y llena de resentimiento. Sus manos, enguantadas en cuero fi