C150-UNA NUEVA RAZON
El teléfono sonó en medio de la noche y Rosalyn se despertó sobresaltada, con ese presentimiento horrible que a veces llega antes que las malas noticias. Extendió la mano hacia la mesita de noche, parpadeando para acostumbrarse a la oscuridad.
—¿Hola? —respondió con voz ronca.
—¿Señorita Thorne? —la voz al otro lado era profesional, distante—. Soy el detective Ramírez, de la policía de Belice.
Rosalyn se incorporó de golpe, completamente despierta.
—¿Qué sucedió? —preguntó,