C149-UNA VERSION QUE YA NO RECONOCÍA.
Después de salir, Angelo marcó el número de Aurora. Necesitaba escuchar su voz, recordar que aún existía bondad en el mundo.
—¿Angelo? —respondió ella al primer timbre, su voz cargada de preocupación.
—Se acabó —dijo simplemente—. Vuelvo a casa.
Del otro lado, Aurora se llevó una mano a la boca.
—¿Estás bien? —preguntó, conociendo a su esposo lo suficiente como para detectar el tono sombrío en su voz.
—Lo estaré —respondió, mirando por última vez hacia la