200. Dudas
Con la mirada cabizbaja no hace más que sentirse exhausta de todas las maneras posibles. No entiende la gravedad de que la causa la somnolencia hasta que con un aleteo de sus ojos frena de golpe justo en el estacionamiento al aire del libre del hospital.
Maya suelta el volante al instante.
Su respiración la hace volver a la realidad y después, con el desconsuelo ahogando sus entrañas, se cubre el rostro con sus manos. Puede sentir el fluir innecesario de su entera vida pasar, como si la ment