160. Sinceridad
No cuenta el momento que lo oportuna con el apretón y el denuedo de cada asalto de culpabilidad y falta llegando sin otra motivo que hacerlo sufrir un poco más. Las cosas no tenían porque salir así.
Medita en la decisión que por todo aquel día asechaba en las agallas. Y esas mismas agallas lo aferraron a sentir que la vida podía volver a ser la misma antes de todo esto. Y creyéndolo así, salió a buscarla. Su deseo estaba haciendo se realidad. Y la realidad parecía el mismo sueño al escuchar