Me despierto sobresaltada luego de escuchar un plato caerse, abro los ojos y veo que me quede dormida abrazando los libros de la Selección, solamente han pasado horas de mi beso con Lorenzo. Busco mi teléfono y veo que solamente son las 8 de la mañana. Intento acostarme nuevamente, pero otro golpe suena bien fuerte en la cocina.
Decido levantarme y al abrir la puerta, observo como mi padre y Beatriz andan en la cocina preparando un desayuno bastante cargado.
—Buen día
—Hola cariño, disculpa que