Ya la lluvia comienza hacer cada vez más fuerte, la tormenta se estaba acercando y que en casi todas las instalaciones de comida están cerradas. Todos estamos en casa de Josh, bastantes aburridos y con mucha hambre.
— Solamente a Josh se le ocurre invitarnos sin tener comida en el refrigerador — se queja Sam sobándose su barriga, pues llevamos toda la tarde sin comer nada.
— El Preat a Porter está abierto, acabo de llamar — habla Lauren colgando su teléfono, ensegu