Narra Camila
Hacer un poco de ejercicios no viene mal para uno, pero ya es avaricia querer hacer una dieta y no poder comerme los ricos tacos y hamburguesas de la esquina. Llego a la casa para darme un baño relajante y quedarme a revisar unos trabajos que debo entregar pronto.
— ¡Camila! ¡Camila! —Grita Ámbar hasta llegar al cuarto de baño, empieza a tocar la puerta hasta que le respondo.— Cam, ponte bien cómoda y bien deportiva
Arqueo una ceja mientras me froto la esponja por el cuerpo. Algo