Capítulo 33; El lamento de un alma.
Samuel, la observó sintiendo su corazón acelerado.
—¿Por qué has estado evitandome?— le preguntó al borde de las lágrimas — entiendo que necesitabas tiempo, pero ¿Cuánto?, me estoy ahogando en ansiedad y desespero.
—Para ti todo es más fácil— le dijo con dolor— tengo el alma y el corazón divididos, estoy ahogando en la misma ansiedad, pero ansiedad de no saber que decisión tomar, de no saber qué hacer.
—Te entiendo, Samuel. Entiendo que estás pasando por un momento muy duro, pero alejarte de