Hoy, Luis se dirigió al hospital para una consulta con el urólogo, lo que le permitió a Marina salir puntual del trabajo. Mientras conducía de regreso al Residencial El Paraíso, recibió una llamada de Blanca.
Al otro lado de la línea, un bullicio ensordecedor la envolvía por completo.
—Señorita Marina, estoy en el reservado 1 del Bar Tropical y me están molestando… —la voz de Blanca temblaba de angustia.
Desde el baño, se oían golpes insistentes, como si alguien en ese instante estuviera llamand